Lo que cargas, lo que te llevas, lo que dejas

Desde hace algún tiempo, he tenido que enfrentar muchas situaciones que me hicieron pensar en la vida en general y como la vivo junto con mi hija. Con tanto que pasamos en ocasiones hasta pensé salir de la provincia o del país, pero es más sueño que nada, una fantasía para escapar de tanto momento triste vivido y que ya fue superado, por fortuna.

Sin embargo, como me gusta perderme en mis pensamientos me he preguntado luego de pasar por esos momentos, ¿qué es realmente lo importante en la vida? Algo que de veras hay que detenerse y reflexionar sobre todo para que el correr de la vida no haga que se pierda de vista.

Así llegué a esta pregunta: Si me tengo que ir de Panama mañana, ¿qué me llevo?

Lo interesante de la pregunta es que a medida que pasaba el tiempo esa respuesta fue cambiando.  Si me preguntan qué me llevo hoy la respuesta es bien simple: me llevo a Marcela, los peludos y sí, tienen a bien acompañarnos, pues el espacio extra está allí listo!

Las únicas cosas materiales que, en caso tal tienen valor, para mí son los álbumes de fotos familiares por Marcela, mi pollera y los libros, nada más. Y aun esas cosas me tomaría mi tiempo en traerlas conmigo así que tampoco es de vida o muerte.

Todo lo demás es reemplazable.  Siempre se pueden comprar otros muebles, nueva ropa y el cambio resulta renovador, es que ni el carro es para estresarme. Llegar a darme cuenta de ello me ha dado mucha tranquilidad.  En mi generación nuestros padres eran muy apegados a lo material y así se lo enseñaban a ellos y luego a uno. Que si el juego de comedor de tal madera, que si el juego de recámara tal, que si la casa en X lugar, las cortinas y así una lista interminable de cosas que supuestamente dan testimonio que socialmente estas bien, pero para quien es ese testimonio si lo único que hace es traer ansiedad si no lo cumples al pie de la letra. Todo eso no son más que cosas que cargas por que no te dan nada más que dolores de cabeza innecesarios.

En estos días parece que muchos de los escritos y comentarios que leo van en torno al dinero, las cosas materiales. Ojo, que una cosa es conscientemente soltar cargas y otra privarse innecesariamente de las cosas que te hacen la vida más cómoda. Dejar cosas que aprecias por las razones equivocadas, no es adecuado ni mucho menos pasar trabajo por el gusto para demostrar que uno es el más sacrificado o ha encontrado un nirvana erróneo aplicando una vida pseudo hippie, que va. Todo aquello que dejas debe ser parte de un proceso interno de lo contrario se convierte en una carga.

Cuan apegado estas a lo que tienes, hazte esa pregunta y si la respuesta te produce ansiedad es hora de comenzar a ver esos elementos como lo que son, artefactos reemplazables. Tu familia, mascotas, persona significativa y tus recuerdos familiares son lo único que no tiene par.  De ahí tienes una tarea de no cargar más de lo que debes por tu bien y el de tus seres queridos.

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