Mitos y Realidades Sobre Trabajar Desde Casa

Decidí hacer este escrito, durante en un mini break de mis labores diarias, ya que he tenido varias “consultas” sobre como poder obtener un trabajo desde casa como yo lo tengo.  Lo pongo entre comillas lo de consulta pues lastimosamente sé que muchos de los que lo hacen y me preguntan de mi trabajo lo hacen por razones no muy altruistas así que pensé que es bueno, que alguien que ya lleva 9 años trabajando desde la casa, hable un poco de los mitos y realidades del mismo.  Veremos para quien es adecuado este tipo de arreglo laboral y quienes mejor ni siquiera lo deben considerar como opción.

Antes de entrar al tema de lleno, ¿por qué una empresa opta por este arreglo laboral para algunos de sus colaboradores? Hay muchas razones para ello y entre ellas puedo listar:

  • Falta de espacio físico en sus instalaciones.
  • Ahorro en costos de operación ya que cada empleado en una oficina genera un gasto de entre $500 a $1000 mensuales y puede llegar a ser mayor dependiendo del tipo de industria.
  • Necesidad de disponibilidad del colaborador en horarios flexibles.
  • Necesidad de contratar colaboradores en otras regiones donde no hay presencia física de la empresa.
  • Colaboradores con necesidades de salud apremiantes.

Estas son entre muchas razones que puedo mencionar para que una posición cambie de oficina a la casa del colaborador.  Y ya, sabiendo esta parte, ¿qué implica trabajar desde casa para ese colaborador aparentemente privilegiado? Les voy a enumerar pros y contras que cambian también si ese empleado es hombre o mujer, como es mi caso.

Antes de saltar de alegría, hay consideraciones que debe hacerse ese colaborador que busca este arreglo que son críticas si la empresa en cuestión no está preparada para brindar este tipo de arreglo de forma adecuada. Deben considerar lo siguiente:

  • Los costos que recaerán sobre ti. Hay empresas que te apoyan con los gastos en los que inevitablemente tú vas a incurrir en tu nueva oficina casera: set-up o arreglo inicial de escritorio, silla, conexión a Internet, otros; y mensualmente, si te van a apoyar con el pago total o parcial de la conexión a Internet que requerirás para estar conectado, electricidad que vas a gastar en tu casa, equipo de oficina (impresora, tinta, papel, bolígrafos y demás). Si la empresa no está preparada para asumir esto tú lo vas a pagar todo mientras ellos ahorran, ese no es mi caso obvio, pero sé de muchos que sí les ha tocado pagar de su bolsillo.
  • ¿Hay un plan definido de trabajo? Si van a experimentar con tu posición debes asegurarte que no seas explotado innecesariamente solo porque no estas físicamente en sus oficinas y más si hay posiciones similares en las oficinas aún. Si tu trabajo se compara a otras posiciones “in situ” tu no debes hacer más de lo que se les exige a ellos. Trabajo remoto no equivale a explotación en ese o ningún caso.
  • ¿Cuál es tu posibilidad de progresión en la empresa? Puede ocurrir que, al no estar presente en la empresa físicamente, puedas caer en un tipo de limbo profesional. Si eres de los que quiere ascender a posiciones más altas y eso, estas posiciones remotas son riesgosas pues, dejar de estar en contacto con los “meros meros” de la oficina hace que te consideren menos para otras posiciones.

Ya vimos de parte de tu carrera y de la empresa que debes considerar y saber previo a buscar o aplicar a posiciones remotas, ¿pero ¿qué hay del colaborador? Bien, aquí es donde las cosas se ponen complicadas para muchos y es donde vemos el mito develado del trabajo desde casa. A lo largo de mis años en este trabajo he visto DE TODO en cuanto a personas que optan por este arreglo, y lastimosamente, he visto fracasos aparatosos y arrepentimiento total por que no es lo que todos creen que es.

Veamos algunos mitos y realidades duras de trabajar en casa y si esto es para ti o no:

  • Vas a tener más tiempo para ti: sí, es verdad que a veces puedes hacer mandados y demás cosas en el día que se hacen complicadas en una oficina, pero la realidad es que vas a estar pegado al computador la mayoría del tiempo pues muchas de estas posiciones lo requieren así. A veces arranco el día y cuando veo el reloj de nuevo ya hasta me pasé de las horas de trabajo. Como tu mente dice “estoy aquí mismo”, se te va el tiempo si no te propones mantener un horario.
  • Si no te organizas fracasas. La clave del trabajo remoto es ORGANIZACIÓN. Planifica tus días de trabajo incluyendo los descansos, fechas de entregas, llamadas, reuniones, etc. Te vas acostumbrando a ello y lo conviertes en rutina, sin embargo, si de salida no eres organizado o tratas de serlo, estas posiciones te van a dar más dolor de cabeza que beneficio.
  • Si necesitas que te administren, este trabajo NO es para ti. Siguiendo el punto anterior, debes ser sincero contigo mismo ya que si necesitas a un gerente y un grupo para funcionar y NO eres auto gestionable: este trabajo NO es para ti. No puedo hacer suficiente énfasis en esto, yo soy de las personas que NO necesito que me digan qué hacer a menos que sea una asignación porque yo SIEMPRE me hago útil y lo demás llega solo como parte del trabajo de mi puesto. Sin embargo, he visto personal que sin un gerente o supervisor encima no hacen nada, se diluyen en el día a día más las distracciones de la casa y luego te salen con que “es que no sabía que más hacer, a quien preguntarle nada..” y los despiden por ineficientes por que dejan de producir resultados.  Lastimosamente es lo correcto, estas personas no producen sin alguien encima, eso demuestra que aun regresando a la oficina no son un colaborador que considerar.
  • Vas a trabajar más tiempo, más duro y más horas. Esto no quiere decir que te dejes esclavizar, tampoco, pero, es una realidad que la mayoría de los trabajos remotos lo son porque se requiere flexibilidad de horas de parte del personal que lo toma.  Eso sí, que su empresa se los diga claro antes que tú lo aceptes y sopesa los beneficios. En mi caso, siempre he trabajado con locaciones en otras partes del mundo (todo el mundo para ser más precisos) e inevitablemente hay veces que debía parar de trabajar más temprano, descansar y reasumir más tarde el trabajo por la ubicación geográfica de quien debía contactar. Aquí compruebas que eso de que el “hay más tiempo para ti” es relativo y a veces es casi inexistente. Solo recuerda que al menos ya estás en casa, y que por eso elegiste este tipo de puesto. Muchos del punto anterior (los que no se manejan solos) lo olvidan y por eso fracasan. Yo, AMO, trabajar con personas de todo el mundo así que no lo veo como un sacrificio para nada hacer arreglos de horas, pero si hay personas que para nada les atrae mi tipo de trabajo de casa ni por eso. Pregúntate si es para ti honestamente hacer estas conseciones.
  • Estarás trabajando SOLO. Si necesitas de contacto con otras personas y disfrutas del tiqui-tiqui de las oficinas, este trabajo NO es para ti. Cuando tomé el trabajo en casa aun no tenía IDEA de mi diagnóstico de autismo, lo que SI sabía es que ya no quería saber más de trabajar en oficina, viajar diario ida y vuelta o tratar con gente, sus cosas y la parla banal. Sin embargo, uno de mis colegas actuales es lo contrario a mí. Se la pasa aun metido en la oficina, me contacta a cada rato por el programa de mensajería a veces para solo hablar de nada interesante. Yo no quiero ni contestarle la mayoría del tiempo, pobre, no por nada si no porque no me gusta perder mi tiempo, lo cual son el 80% de sus chats.  Ejemplo claro de que esta persona necesita contacto humano, yo no. Para eso tengo mi familia y amigos fuera del trabajo. Yo soy autista y los que siguen este blog han visto mis posts del tema, eso significa que, para mí al menos, trabajar y socializar son mutuamente excluyentes. Mis amigos NO los hago en el trabajo, punto. He conocido a través de mis trabajos a gente muy bella pero ya, 98% no son mi tribu cercana. Yo voy al trabajo a trabajar no a socializar, por eso la transición para mí fue fácil, sentí paz mental inmediata y menos ansiedad diaria de que me hablen de tonterías o bochinches de X y Y, tener que pensar que decir a ello y demás, que pesadilla.  De hecho, me ENCANTA trabajar aquí sola y en silencio cuando ya todos se han ido.  Si no puedes con esto, este trabajo NO es para ti, he visto personas cambiarse de posición o renunciar pues la soledad los ahoga. ¡No tomen este punto a la ligera!
  • Trabajar en casa no equivale a que no tienes nada que hacer. Sean MUY claros con su familia. Como buenos latinos mucha familia, sobre todo los más véteros, no entienden el significado de trabajar desde casa y creen que por que estás ahí no estás haciendo nada, literal. Eso va más para las mamás, abuelas y esposos(as) que se creen que por que estas aquí puedes hacer 10 cosas a la vez. Pues no, y deben hacerse la idea que tu tiempo disponible es igual que el de una persona en una oficina. Para las mujeres en Latinoamérica creo que este punto es peor, cuando seguía casada, mi ex esposo quería abusar del hecho de estar en casa para que le hiciera toda clase de “mandaditos”, parte de la razón que es ahora mi ex, cero respeto a mi tiempo. Y así igual mi mama, abuela me llamaban a cualquier hora y si no les atendía el celular se enojaban de mala manera. Hasta que por fin entendieron que mi día de trabajo debe ser respetado y “si, mamá estoy trabajando y no puedo atenderte para hablar de tu pedido de flores para manualidades” yo estoy trabajando. Ojo que igual pasa con los amigos…!
  • Vas a necesitar ayuda en casa. Igual, aunque estés ahí y por más que te organices y hagas algunas tareas tu (yo cocinaba todos los días para mi hija y ex esposo. todavía cocino a veces para mi hija), si no quieres estar quemada al final de la semana, busca ayuda para las cosas de la casa. Sea que alguien venga a limpiar y arreglar todos los días o solo algunos a la semana, INVIERTE en ayuda si es algo posible en tu país. De no hacerlo caes en el complejo de Superman/Wonderwoman que puedes con todo y al final pagas con tu salud física y mental. Simplemente no lo hagas.

Quiero finalizar con las cosas buenas de trabajar en casa porque, no todo es serio. Y para mí son las siguientes:

  • No debes luchar con el tráfico, solo camino del dormitorio a mi oficina y ya está. Ahorras mucha gasolina.
  • Trabajas cómodo, yo lo hago en pijamas o ropa muy holgada así que la ropa de salir te dura más al igual que los zapatos.
  • Cero maquillarse, no me gusta usarlo mucho de todas formas pues soy muy alérgica, pero estando en casa me dura obvio que más.
  • Comes mejor, porque cocinas tú o supervisas a quien lo hace ya que estas en casa. Otro beneficio es que comes a las horas y te puedes hidratar mejor. El ahorro en comida de calle es enorme.
  • Ves y disfrutas a tu familia más. Yo empecé en el puesto cuando mi hija tenía 3 años y solo el estar aquí, aunque fuese trabajando, y verla crecer, jugar, llegar del colegio todos los días, sentarme a almorzar junto a ella es un privilegio del que siempre voy estar agradecida por esta oportunidad. No hay carrera corporativa que valga perderse esos momentos.
  • Tu calidad de vida mejora. Al reducir el estrés de transporte, gasto de comida, lidiar con gente y demás, aunque trabajes mucho más tu estrés baja considerablemente. Mi calidad de vida es mucho mejor que mis contra-partes que trabajan en oficina.

Espero que la nota, aunque inusualmente larga, les ayude a entender mejor estas posiciones y evaluar si de verdad es lo que quieren y necesitan. Hay alternativas que te permite trabajar algunos días en casa, aunque ese vaivén puede ser también complicado para organizarse adecuadamente.  Al final todo depende de la persona que toma el reto y como se mentalice y ordene.  Trabajar en casa creo que no es para todos, ¡pero para quienes si lo hacemos es lo mejor que nos ha pasado!

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